Testimonio de un jardinero
04 | 09 | 2019

Testimonio de un jardinero

Álvaro alias Chaskon de Farmer

Sin darse cuenta ni buscarlo se convirtió en uno de los mejores cultivadores de nuestro país. Lleva en sus 14 premios en copas y competencias de cultivo y en su rostro, la humildad y simpatía que al parecer, siempre lo han caracterizado.

Este publicista de profesión comenzó a cultivar hace diez años por razones de necesidad de consumo. Compró unos focos artesanales y se consiguió el armario de un amigo, sin tener ningún conocimiento de cultivo más allá que el de consumidor promedio.

Cuando cosechó su primer cultivo se dio cuenta que tenía un talento para esto y empezó a optimizar su cultivo, elevando la cantidad de plantas. Comenzó a estudiar desde su propia experiencia y aprendió con ensayo y error. “En las dos o tres veces que le hice caso a foros dejé la embarrada en mis plantas, por eso mismo siempre digo que no hay que experimentar si no te muestran el resultado de ejemplo”, señala Álvaro.

Comenzó a hacerse conocido en el ambiente cannábico por sus cultivos trabajando de vendedor en un growshop, ayudando a la gente con honestidad. “No necesariamente hay que vender siempre lo más caro, no me gusta engañar a la gente. Creo que así hice público”, cuenta el Chaskon.

Luego trabajó varios años como representante de las semillas Riper Seeds. En ese tiempo le dieron la oportunidad de ir a aprender más sobre cultivo a Barcelona, viajó en diversas ocasiones. Según sus palabras, entre el 2013 y el 2016 hizo un trabajo bajo perfil, en donde se dedicó a aprender lo que más pudo en sus temporadas en España y Holanda. Estuvo varios meses cultivando, haciendo jashish y realizando extracciones para diversos usos.

Luego de una de sus temporadas en Europa, el 2016, llegó a salvar un cultivo que ya había empezado un amigo. Se le ofreció la oportunidad de concursar en una copa y a pesar de que a Álvaro no le llamaba mucho la exposición, decidió aventurarse por la oportunidad de ganar y cubrir sus deudas. Y así fue como en su primera competencia sacó tres primeros lugares, en la siguiente cuatro primeros lugares.

Con más de 20 premios en copas de cultivo, hoy se encuentra alejado de eso, ya que considera muchas veces injustas las competencias, especialmente por el nivel de jurados. “Una vez con un cogollo quedé número 26 y con ese mismo resultado y un jurado extranjero quedé segundo, entonces creo que falta criterio, sin desmerecer a nadie”, cuenta Chaskon.

Hoy, junto a un amigo, es dueño de una tienda cannábica llamada Hydrogrow. Él atiende y siempre está con la mejor disposición para ayudar a los clientes. Gracias a su socio, llegó a BLACKCOB ®, quien le insistió en que les diera una oportunidad de probarlos. “Antes era completamente hater de la tecnología led”, revela Álvaro, contando que siempre había tenido malas experiencias, que les servían sólo para vegetar y que las plantas sacaban más hojas y no un buen nivel de cogollos.

Álvaro usaba Sodio hasta que cuando se juntó con los creadores de BLACKCOB ® y encendieron el equipo, su reacción de persistencia retiniana con el nivel lumínico de la bestia F600 le revelaron que tenía que comenzar a trabajar las plantas con este sistema lo antes posible.

Según Álvaro, BLACKCOB ®, sus resultados en cuanto al sodio no tienen comparación, mejoró la calidad y cantidad de su cultivo. “En comparación con el sodio la ramificación es mucho mejor, es como un candelabro la planta. Ahora yo empecé con plantas regulares, por ejemplo, y sirve mucho, porque genera una capacidad de inter nodo en la planta. Crece muy pequeña, pero con mucho inter nodo, entonces se pueden hacer demasiados clones chiquititos, que quedan cortos y macizos. Y en cuanto a la floración es brutal. Yo soy un cerdo porque meto 25 plantas en un 1, 20 metros cuando lo normal son 16. En ese espacio hay plantas que en esa maceta de cinco litros me han dado 65 a 70 gramos secos. Como yo soy sibarita en un metro cuadrado, meto entre 10 y 15 fenotipos distintos. Y eso también lo podía hacer con sodio, pero no tenía los mismos resultados en cuanto a resina, cantidad y especialmente los brotes de abajo. Antes estos me quedaban súper apretados, ahora igual un poco apretados pero son unos verdaderos cogollos entonces esos los ocupo para hacer rosin”, cuenta el cultivador.

Lo recomiendo para novatos y entendidos en el tema. Para los novatos viene perfecto porque las plantas no se les arrancan hacia arriba. Eso es lo que pasa con el sodio, se arrancan las plantas, a muchos se le espigan también porque vegetan mucho rato. Entonces pierde mucha calidad el cultivo, no se cierran los cogollos, quedan muy aireados”.

“La tecnología puede ser considerada algo cara, pero es como ocupar un auto de alta gama. Estás ocupando alta gama, nada más. Si tú quieres llegar a un resultado óptimo y tener unos cogollos espectaculares con harta resina y una cantidad de hierba que no es común, ocupa BLACKCOB ®”. 

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